Ramiro, su historia con K64
Hola,
Me llamo Ramiro y soy de Salta, y fue una grata, inesperada y muy emocionante sorpresa encontrar este sitio. Y claro si por un momento sentí que esos años de mucha magia estaban vivos de nuevo!
Luego de leer la historia de la revista de la cual fui devoto por toda mi adolescencia, decidí escribirles y hacerles conocer también mis pasos junto a K64.
Cuando salio la revista yo tenia 14 años, y era un fana mal de las computadoras hogareñas recién llegadas. Empecé con una Sinclair 1500 la que más tarde pude cambiar por una C128, quien me acompaño hasta casi 1990 cuando empecé a estudiar ing electrónica en Córdoba. Todavía la conservo, y junto con ella, además de algunas revistas españolas y yanquis, por supuesto, la que fue mí preferida, la K64. No recuerdo bien cómo fue que la descubrí, pero lo que recuerdo perfectamente es que después de haberla conocido no quería perderme ningún número. Mi viejo tenia un revistero amigo cerca del laburo, y fue él quien le empezó a vender la revista, y cuando sabía que ya debía estar… me ponía insoportable…y que aguante mi viejo… porque solo era: y mi K64?. Ya está? Ya salió? Nooo?? Para cuando??
Y cuando a veces no había forma de conseguirla…cómo me fastidiaba! porque sabía los artículos que me estaba perdiendo y que nunca iba a poder leer. Que bronca!
Todo en K64 era interesante, me gustaba mucho leer sobre el poder que tenían estas nuevas maquinitas para generar gráficos y sonidos, conocer su funcionamiento interno, los artículos ‘desarrollos’ de los primeros números, los trucos, los hardtest, la sección de correo y consultas, y por supuesto, los más importantes de todos… aquellos dedicados a los juegos.Y por fin había una revista nacional, que hablaba nuestro idioma sobre computación y que se dedicaba a nuestro mercado (y con concursos accesibles! nada de pesetas, ni válido sólo para España!, y hasta he llegado a mandar un programa en cassette para el concurso del lingote de oro).
Pero en los últimos años de la revista, cuando empezó a venir con el suplemento Byte; creo que en respuesta para adaptarse a todo lo nuevo que estaba saliendo; y que se enfocaba más a artículos referentes a sistemas operativos, PCs, Unix, y cosas por el estilo, que eran totalmente nuevas, sentí el cambio en K64, porque por un lado ya empezaba lentamente a dejar de lado a las pequeñas hogareñas y por el otro, no aceptaba el hecho de que éstas estaban llegando al final de su reinado. Claro que cuando empecé mis estudios le di la razón a K64 y por eso le fui fiel hasta el final, llegando a comprar los últimos números en Córdoba hasta que me dieron la triste noticia de que ya no salía más.
Por suerte, conservo casi (casi… L) todos los números desde el 13 hasta el 55, los que me faltan fueron números que nunca pude conseguir. No poseo escáner y estoy estableciéndome en un nuevo emprendimiento personal que me esta consumiendo la mayor parte del tiempo, pero en cuanto se me de la oportunidad tratare de colaborar con ustedes.
Para finalizar les cuento que encontré el sitio a través de una página dedicada a Commodore (www.c64.sk).
Y… si… juego con los emuladores, me mantengo al tanto de las famosas competencias europeas que se realizan todos los años y que todavía mantienen vivas a todas esas maquinitas, me gusta bajar demos, y hasta a veces escucho archivos de música SID mientras trabajo usando el SIDPlay…
K64 fue parte de todo eso que influyo y me encaminó para que yo ahora este dedicado a lo que es la electrónica, la programación y el diseño y creo que la época más linda y que siempre voy a recordar con nostalgia fueron sus primeros años de vida.
Me despido, mucha suerte con el sitio, y gracias por revivir y hacer tributo a una linda época.
Saludos cordiales desde Salta.
Ramiro.

